En Boca Juniors se viven horas a pleno fuego. Al complicado momento que el equipo sufre en lo futbolístico, ya que apenas ha ganado dos partidos de los seis que jugó en el torneo Final de AFA, cuando su técnico Bianchi había logrado conformar “su base” para este certamen, entró ayer en ebullición al aparecer un conflicto interno en el plantel, que aún puede tener consecuencias inimaginables.

Ayer el plantel tuvo que soportar una jornada enrarecida que coronó Juan Román Riquelme, en el rol de capitán y vocero, al presentarse en una conferencia de prensa para intimar a los periodistas a que presenten los mensajes de texto que comprueben la interna feroz ya que de los contrario recurrirán a un silenzio stampa hasta la culminación del actual Torneo Final.

Antes se había rumoreado que a la conferencia de prensa concurriría el plantel a pleno, pero al final salieron a escena Riquelme para lanzar su ultimátum a los periodistas y Bianchi lo acompañó sin mencionar una sola palabra. Luego Román y el director técnico se marcharon sin aceptar ninguna pregunta. Para el cierre del viernes quedó el asado del grupo en el quincho y la concentración en el Hotel Madero, porque más allá de las polémicas encendidas, aguarda Racing en uno de los clásicos del fútbol argentino que tiene cita mañana a las 21.30 en Avellaneda.

Los dichos de Riquelme se registraron en el marco de la feroz interna que enfrenta a dos grupos de jugadores y que las declaraciones de Ledesma acrecentaron el jueves después del entrenamiento.
Ledesma acusó de “alcahuete” al futbolista que habló días atrás con el diario Olé y pidió a la prensa su nombre y apellido, tras la nota publicada por el referido medio en donde se aseguraba que “los jugadores de Boca no saben a qué juegan”.

El plantel xeneize se entrenó ayer, pero antes de la práctica los jugadores mantuvieron una tensa reunión a solas y diversas versiones señalaron que Ledesma y Orión -sindicado por el mediocampista como uno de los informantes- se cruzaron a golpes. Orión llegó ayer muy temprano al predio de Casa Amarilla, a las 15.15, cuando la práctica estaba convocada a las 17.

Según versiones cercanas al plantel, el arquero -quien se mostraba muy nervioso- esperó la llegada de Ledesma, lo invitó a hablar a solas para aclarar las cosas y allí habrían intercambiado golpes de puño.

Cuando los jugadores practicaban ejercicios de definición en la cancha principal de Casa Amarilla, salvo Ledesma quien se encontraba en kinesiología para comenzar su tratamiento por el desgarro que sufrió ante Olimpo, se hicieron presentes integrantes de la barra brava de Boca.

Un grupo de 20 veinte barras encabezados por Cristian ‘Fido‘ Devaux, llegaron en varios autos al playón lindero al estadio y a las instalaciones del predio Pedro Pompilio, y permanecieron en el lugar por espacio de casi una hora. Cuando concluyó el entrenamiento, los barras optaron por retirarse del playón en sus autos, pero antes insultaron a dos periodistas.