1-Salió decidido


De entrada nomás se notó un cambió en cuanto a la forma de pararse en la cancha. Varios metros más adelante, con decisión y convicción. Con otra mentalidad y la urgencia lógica que significaba buscar un triunfo. Agigantado por el cambio, en cuanto a lo anímico, de DT con el primer partido como local de Quiroz. Todo fue un cóctel, que tomó volumen ante un débil rival, que está casi descendido y que luego de observarlo anoche se entiende el porqué.

Pero San Martín volvió a ser el protagonista absoluto, el que fue inefable en ofensiva, todo apoyado por una sólida defensa, un impecable doble 5 con Pacheco y Gallardo para ser patrones y dueños de su sector.


2-Entregó la pelota


San Martín ganaba 1-0 y pintaba para ser más abultado, pero promediando los 25′ se relajó en demasía y fue perdiendo el dominio de pelota, los espacios se achicaron porque los carrileros no fueron tales, Torresi no pudo llevar adelante la función de enganche, Pacheco vio la amarilla y se tuvo que contener. Igual, no pasó sobresaltos, y fue el momento donde los tres del fondo tomaron protagonismo.


3-Lo liquidó


Comenzó el segundo tiempo, apenas 15 segundos y Penco anotó el tercero para demoler anímicamente a un rival que en lo futbolístico no ofreció nada. Sparapani le devolvió el toque en el centro y todo terminó como en el inicio, con toque, cabeza levantada, y lo remató con la bomba de Gallardo. Porque anoche gustó, ganó y goleó, dejando en claro que el mensaje de la cabeza, se plasmó, y les llegó a los pies.