El cordobés Leandro Botasso fue la figura excluyente del Argentino de Pista. Ganó tres medallas de oro de las cinco que sumó Córdoba (Velocidad, Olímpica y Keirin) y su esposa, Cristina Greeve, ganó las dos de Corrientes (Vueltas puntuables y Scratch) y dejó a su provincia segunda en el medallero. Se conocieron en las pistas y llevan una vida totalmente dedicada al ciclismo. “Ella es la que más trabajo tiene porque debe encargarse de la casa, de ser madre (tienen un hijo, Ramiro que hoy cumple tres año) y debe estudiar”, confiesa orgulloso el monarca absoluto de la velocidad en el país.

“Estoy muy feliz de haber ganado estas dos medallas, fueron dos carreras muy difíciles”, confió la simpática reina del mediofondo femenino. Viven en Bell Ville, Córdoba y desde allí llegaron a Mar del Plata para coronar exitosamente sus objetivos. Leandro apunta a meterse entre los mejores del continente en la velocidad y Cristina a culminar sus estudios sin dejar de disfrutar del ciclismo.