Con la tranquilidad que lo caracteriza, Laureano Rosas, asimiló su nueva condición de líder. “Estoy muy contento porque pude hacer una buena contrarreloj. Pude descontarle lo que me llevaba Escuela (Ricardo) y sacarle seis segundos que no es mucho, pero es algo para mi muy importante”, explicó quien, actualmente, es uno de los ciclistas top del país.
El joven corredor de 23 años, analizó como un veterano lo que vendrá. “Aún no hemos ganado nada. Quedan dos etapas que serán muy duras no sólo por los recorridos que deberemos cumplir sino también por la defensa que deberemos hacer de esta malla líder”, afirmó.
Antes de ir al control antidoping, tuvo tiempo de responder todas las preguntas a todos los micrófonos y grabadores que le pusieron por delante. A todos los periodistas los atendió con la misma predisposición y, aún cuando las consultas se reiteraran, no dejo de contestarlas con una sonrisa. “Ahora es momento de disfrutar un poco y luego, más descansados, esta noche nos pondremos con los muchachos del equipo a estudiar cuales son las alternativas que pueden surgir en la etapa de mañana para que no nos sorprendan y podamos mantener el liderazgo”, confió.
Finalmente, cuando se le consultó sobre si la carrera estará en un mano a mano con Escuela, contestó que no, que “hay varios corredores con pretensiones” y que habrá que “cuidarse de todos”, haciendo referencia a Richeze, Dotti y Zamora que lo acechan.
“Hoy (por ayer) terminé bien, me siento fuerte, con mucha motivación porque esta es una de las carreras que quiero ganar, me preparé para ello y dejaré todo para darle la victoria al Sindicato de Empleados Públicos”, concluyó el nuevo líder de la 32da Vuelta a San Juan.

