San Juan, 7 de junio.- La breve estadía de la Selección Argentina en San Juan dejó algo en claro: no sólo son enormes futbolistas que la rompen en todo el mundo, sino también seres humanos ejemplares que en ningún momento tuvieron problema a la hora de mostrar su costado más solidario, siempre cerca de la gente.
Ya había sucedido con Francisco Castro, el chico de 5 años que tiene como ídolo a Sergio Romero, cuando el arquero le cumplió el sueño de su vida: le regaló una camiseta autografiada. Luego pasó con Rosita, la mujer que había hospedado de pibe a Ángel Di María cuando el rosarino había llegado a la provincia para disputar el mundialito en Trinidad. Lo único que quería era verlo nuevamente y el futbolista del Manchester United le cumplió el anhelo.
Ayer, después del partido, Alejandro Heredia, también pudo conocer a sus ídolos. Él sufre adrenoleucodistrofia y junto a su familia llevan adelante una campaña de concientización para que se conozca una enfermedad. Agüero, Higuaín, Otamendi, Gago. Todos accedieron amablemente a fotografiarse con Alejandro, dándole así la alegría de su vida.

