En el partido en el que Brasil derrotó por 6 a 5 a Polonia, en el Mundial disputado en Francia en 1938, convirtiéndose en el cotejo de mayor cantidad de goles de la historia de los mundiales, el delantero brasileño, Leónidas de Silva, anotó cuatro tantos con la particularidad de que uno de los goles lo convirtió sin zapatos, para ser el único jugador que ha hecho esto en la historia de los mundiales. En la actualidad, el reglamento impide una situación de este tipo.
Eterno. El delantero, Roger Milla, todo un ícono en Camerún en los años ‘80 y ‘90, fue el jugador más viejo en disputar un partido en un Mundial de fútbol. Con 42 años y 39 días, Milla disputó su último partido en una Copa del Mundo en Estados Unidos 1994. Su rival sería Rusia, que a la postre les golearía.
Milla debutó en Primera en su país natal en 1966 y se retiró tres décadas más tarde, en el Pelita Jaya. Con la selección de Camerún disputó 102 partidos, entre amistosos y oficiales.

