Él fue clave en la clasificación de Villa Obrera a esta fase. Con sus goles se supo ganar el corazón de los hinchas chimberos. Se trata de Federico Amaya, el delantero cordobés que llegó al equipo de La Boutique para encarar este torneo que tenía como objetivo principal lograr la permanencia, pero con sus goles aportó mucho para que el equipo chimbero no sólo logre esa misión sino que también se clasifique a la segunda fase del maratónico Argentino B y se ilusiona con llegar al ascenso.

“Estamos muy tranquilos. Esperando dar el primer paso de la mejor manera. Tenemos muchas expectativas con hacer las cosas bien, sabemos que la clave será seguir trabajando como lo venimos haciendo”, abrió la charla el cordobés apenas terminada la práctica vespertina de ayer.

Villa Obrera integra el grupo “D” junto a Gimnasia de Mendoza, Huracán de San Rafael, Racing y Las Palmas de Córdoba y Tiro Federal de Morteros. El primer paso lo dará precisamente ante el equipo de Morteros el próximo domingo. Para Amaya, todos serán complicados aunque ninguno imposible de vencer. Es que el delantero, oriundo de Arroyo Cabral, un pueblo lindero a Villa María, ya enfrentó a los dos cordobeses con otras camisetas, por eso sabe con qué se encontrará. “A Racing lo enfrenté jugando el Argentino A hace un tiempo, a esta fase se clasificó fácil así que seguramente será un rival difícil. A Las Palmas también pero jugando Argentino B, si están en esta fase es por algo y tenemos que ser cuidadosos. Aunque creo que el rival a vencer será Gimnasia de Mendoza” apuntó el goleador.

El delantero de 23 años, aprovechó la semana de receso para recuperarse a pleno de la contractura que sufrió en su rodilla izquierda que lo obligó a salir del encuentro ante Unión. “Era una molestia en el isquiotibial, por suerte no fue nada y hoy pude entrenarme con mis compañeros” apuntó y agregó: “Ojalá pueda seguir haciendo goles. No es sorpresa haber llegado hasta acá, estamos unidos y sabemos que con eso podemos lograr cosas importantes” cerró.