Es cierto que Roberval, ante Colón, marcó el empate agónico para el 2-2. Y el brasileño es un delantero. Pero la falta de gol de los atacantes se está convirtiendo en peligrosa para las necesidades de San Martín.

Gastón Caprari, que sigue estando arriba en la tabla de goleadores del Clausura, no marca desde el partido ante Argentinos , es decir desde hace cuatro fechas. El Gato suma cinco tantos y era, al principio del torneo, una carta goleadora que tenía Garnero. Pero le llegó la sequía al dueño de la camiseta 25 y el Verdinegro empezó a flaquear.

Sebastián Penco, que fue el otro delantero titular hasta el partido con los santafecinos, también está con la pólvora mojada. Tanto que el técnico decidió dejarlo anoche en el banco, dándole rodaje a Claudio Graf. Pero tuvo un mal partido. Especialmente porque no fue referente cuando se lo buscó por lo alto. Y Roberval, que basa su potencial en la velocidad, entró en un momento de desesperación.

Los volantes, por ahora siguen siendo los jugadores fundamentales a la hora de marcar. Bogado, por ejemplo, que ayer fue el mejor jugador en el Verdinegro, ha hecho pesar su pegada. Y Affranchino su desborde. Las intermitencias de Carrusca hacen extrañar demasiado a Poggi quien asume el rol de manija desde el control de la pelota y la regulación de los tiempos de cada ataque.