Pasaron las fiestas, llegaron las vacaciones, pero el fútbol no sabe de recreos. El amante de la pelota quiere fútbol, del que sea y como sea. Tanto que ya hay necesidad de ver, de jugar, de tenerlo otra vez entre nosotros. Y claro, en este caprichoso esquema, el primer plato parece que será el fútbol devaluado del verano que solamente con dos superclásicos previstos para fines de este enero que está entre nosotros, apunta como lo más fuerte que puede ofrecer. Pero mientras, el martes ya está anotado como el debut de Racing y Estudiantes en Mar del Plata y por más que no jueguen por nada, nadie se lo quiere perder.
Más acá, en San Juan, el run run de los pases, las desvinculaciones y el comienzo del trabajo de pretemporada de todos los representantes locales en los torneos nacionales ya ganó espacios. Todo se pregunta, todo se rumorea y en cada torneo ya se cuentan los días del calendario para que empiece el juego. El primero en entrar a la cancha será el más auténtico ejemplo de amor por la camiseta ya que el domingo 15 el Torneo de Campeones del interior sanjuanino será el que abra la competencia con 8 partidos. Una semana después llegará el momento del Torneo del Interior donde ya las exigencias serán superiores y donde no hay margen de error. El domingo 29, el Argentino B con los 4 sanjuaninos en competencia dentro de la Zona 7 será la próxima oferta en el calendario futbolero y ya en febrero, entrando en los platos fuertes del menú para el sanjuanino, San Martín y Desamparados volverán al ruedo en la Primera División y en la B Nacional, respectivamente.
La abstinencia se está terminando. El fútbol, ese bendito mal que tanto apasiona y que a veces condiciona, está volviendo. Como siempre, como cada año. Una necesidad que se repite cíclicamente pero que para nadie es ajena. ¿O no? Hay fiebre de fútbol.
