El detenido exjefe de la barra brava de Boca Juniors Mauro Martín le sugirió a quien designó como su sucesor, Christian ‘Fido‘ De Vaux, que ante eventuales inconvenientes que tuviera recurriera al vicepresidente segundo del club, Juan Carlos Crespi. Así se desprende de documentación que comenzó a trascender en el marco de la causa en la que el juez de instrucción Manuel De Campos investiga la supuesta existencia de una asociación ilícita enquistada en La Doce dedicara a recaudar dinero mediante reventa de entradas y alquiler de carnets de socios falsos. En las escuchas, Martín parece prometer que se tomará venganza de los que lo dejaron solo, al tiempo que deja en claro que está rota la relación con su ex lugarteniente, el prófugo Maximiliano Mazzaro.
Por otra parte, el secretario de Seguridad, Sergio Berni, rechazó las acusaciones de un abogado de Boca en cuanto a un supuesto pacto entre el funcionario y el juez De Campos. No obstante, resaltó la tarea del juez al asegurar que tiene ‘suficiente testosterona‘ para ir adelante con la investigación a los barras y su vinculación con dirigentes del club. Martín, detenido en relación con el homicidio de Enrique Cirino, un vecino de Liniers hace un año y medio, le dijo el 7 de febrero pasado a De Vaux: ‘cualquier cosa andá a verlo a Juan Carlos Crespi. Te vas hasta allá y te plantás ahí, y lo ves a él de parte mía. Le decís lo que necesitás, todo lo que haga falta‘. Crespi, así como hoy es vice segundo del macrista Daniel Angelici, también formó parte de la anterior gestión de Jorge Amor Ameal, apoyado por el kirchnerismo cuando intentó infructuosamente renovar el mandato.

