
En el inicio de la tercera jornada de competencia, en el partido Argentina-Suiza la gente ayer decididamente estuvo ausente. Hay que recordar que este era el partido que abría la fecha y que el calor era insoportable.
Igual, apenas había una decena de hinchas argentinos y otros tantos suizos. El certamen aún no prende entre los locales.
Penalizaciones. Luego de las discusiones tras el final del partido Argentina-Chile, que se jugó por la segunda fecha, el Comité Organizador penalizó a dos personas. En este caso a los delegados de ambos equipos. Por Argentina, el sanjuanino Fernando Ortiz, penalizado con dos fechas. Y en el otro, el chileno Armando Quintanilla, quien recibió dos partidos, tres meses de inhabilitación y 601 dólares.
Ahora sin agua. Lejos de convertirse en una medida acertada, los organizadores decidieron sacar el único freezer que estaba en las cabinas de prensa (como siempre en lo alto de cualquier estadio) por lo tanto los periodistas nos quedamos sin agua.
La voz del estadio. Si hay cosas molestas en este estadio "Isaac Gálvez" es la llamada voz del estadio. Es que quien está a cargo grita más de la cuenta y se torna insoportable. Es más, cada gol, no importa de quién sea, lo grita como si fuera de la final de un Mundial. Y, por si fuera poco, no tiene "puntería" con los nombres porque por ahí dice cualquiera.
