El equipo de España es el que juega con más deportividad en este Mundial a juicio de los árbitros, que le han mostrado una sola tarjeta amarilla en cuatro partidos, frente a las trece que ha recibido Chile, el equipo más tarjeteado. La única tarjeta amarilla española tuvo como destinatario al centrocampista Xabi Alonso, en el partido de octavos de final contra Portugal.