Desde 2005, en el Mundial juvenil ganado en Holanda, comenzaron a escribir su historia con la celeste y blanca. Lionel Messi, ese que llegó a la concentración del aquel equipo juvenil dirigido por Francisco Ferraro y Aguero no conocía (“¿y este quien es?” le preguntó a Pablo Vitti, con quien estaba almorzando). Dice la leyenda que el actual jugador de San Martín, le contestó “es un chico que viene del Barcelona”.

En ese Mundial, Argentina fue campeón, Messi fue goleador y mejor jugador y el Kun se convirtió en su socio. Con el gol convertido ayer, Lio llegó a 96 tantos en 98 partidos jugando con la camiseta Argentina (incluyendo su etapa juvenil), casi el ideal.