Su historia de vida conmueve a cualquiera. Ayer, él junto a los otros deportistas que le dieron vida a la categoría de “ciclismo adaptado”, se robaron todos los aplausos. Pero su caso es más que especial. Se trata de Sergio Barrera, un ciclista que llegó desde San Luis, y pudo completar el circuito en su bicicleta, en la que pedalea con las manos, porque sus piernas no le responden. Es que hace 10 años atrás, el oriundo de Villa Mercedes, tuvo un accidente cayendo de un techo causando la rotura de la primera, tercera y cuarta vértebra versal provocándole una paraplejía espasmódica que lo dejó inmovilizado de la cintura para abajo. Fue tanto el amor que siente por el ciclismo, que se dedicó a participar en carreras de ciclismo de mano y así se consagró Campeón Argentino en 2011 y 2012. Pero eso no es todo. El bicampeón continuó recorriendo las rutas del país y en marzo de este año cuando participaba de una carrera de relevos que recorrió el país durante tres meses, una ruta de San Luis le tenía preparada otra mala jugada. Un camión lo atropelló junto a su acompañante, Roberto Leites, quien murió, y dejando a Barrera por 5 meses inactivo. “Esta es la primera carrera para mí después del último accidente. Un nuevo desafío para mí así que llegué muy entusiasmado por ser también mi primera carrera de MTB”, contó. El hombre de 43 años, prometió además seguir haciéndole frente a la vida practicando lo que más ama. “Cuando se me terminen las competencias me esperan las travesías. Seguramente iré por Salta, Ushuaia o quizás cruce la Cordillera por Malargüe. El ciclismo es lo que me ayuda a dormir, a salir de los problemas. La idea es no quedarse sin desafíos”.
El campeón del sacrificio

