Apenas se dispuso a ocupar el arco que da a la popular Norte del Hilario Sánchez, Rodrigo Rey fue el blanco de los hinchas verdinegros. No sólo por los cánticos y los insultos, sino también porque le cayeron unas tres bombas de estruendo en sus cercanías.

Producto de los incidentes, el inicio del partido estuvo demorado y arrancó 8 minutos más tarde. Pero nada cambió y, cuando comenzó, hubo otro parate por nuevas agresiones al arquero de Godoy Cruz. El árbitro Mauro Vigliano advirtió que suspendía el encuentro si los simpatizantes locales vuelven a arrojar objetos al campo de juego.