La hinchada estaba de pie. Los sanjuaninos y los mendocinos gritaban y silbaban. Era la última jugada y San Juan tenía un penal. Si Agustín Lértora lo anotaba, dejaba a San Juan en Primera. Lértora tomó carrera y pateó. Todos seguían de pie, en un manojo de nervios colectivo. La cancha era una caldera. La pelota se elevó y se elevó. Pero en la última parte del recorrido se desvió hacia la izquierda. Y se fue ancha. El árbitro pitó el final y fue el final también a la ilusión sanjuanina. Los mendocinos invadieron la cancha y los perdedores cayeron derrumbados. La selección de San Juan, en un partido de desenlace dramático, perdió de visitante ante Mendoza por 21 a 16 y se despidió de la Primera División del Campeonato Argentino de Rugby.

Fue en la revancha de la serie por la permanencia y por tercera vez en tres incursiones en Primera desde 2000, no pudo mantener la categoría. En el global, San Juan perdió por 43 a 41, por eso el penal del último minuto cambiaba la historia.

El partido en la cancha del Mendoza RC se jugó tal como se preveía: apretado y luchado. San Juan arrancó mal, pero terminó acorralando a Mendoza. En el primer tiempo, Mendoza salió a atacar y se hizo amplio dominador. Sin obtención de balón en el line y el scrum, poco pudo hacer San Juan para contrarrestar la avanzada mendocina, que se fue al descanso ganando por 13 a 6.

En el complemento se vio lo mejor del partido. San Juan mejoró en el line out y el juego se hizo de ida y vuelta, con un penal anotado por bando. Pero a falta de 5 minutos para el final, Franco Dibiase quebró la defensa local y marcó un try espectacular, para poner el partido 16 a 16 y soñar con una hazaña histórica. La cancha, a esa altura, era un hervidero. Pero en una jugada para el olvido, apenas dos minutos más tarde, otra vez Lizarraga, autor de los 21 puntos de Mendoza, volvió a poner al local en ventaja.

Sin embargo, en una nueva demostración de fuerza y voluntad, San Juan se fue al ataque rápidamente y consiguió un dramático penal antes del final. Era lejos, cerca de la media cancha. Pero el juvenil Lértora no se achicó y asumió el desafío. Lo intentó, ante un tremendo abucheo del local, pero no pudo.

San Juan otra vez deberá jugar en el Ascenso, otra vez deberá levantarse y andar.