
Desde hace tres años que está en China. En Shanghai específicamente. Todavía no domina el idioma pero para eso lo tiene a uno de sus hijos (Braian) que lo hace a la perfección. Es el "Veneno" Eduardo Emilio Delgado. Aquel delantero rapidito de las décadas de los "70 y "80, que después de brillar en Atlético Alianza se fue a Buenos Aires y conquistó la meca del fútbol. Jugó en Chacarita, Vélez, San Lorenzo, Rosario Central, Colón de Santa Fe y terminó emigrando al fútbol mexicano (al Toros Meza). Vistió los colores de la Selección Argentina del "77 al "79. Fue compañero inclusive de Diego Armando Maradona. Hoy, con más años a cuestas pero con la agilidad y dinamismo de siempre, está con su mujer y uno de sus hijos trabajando en China. "Tratamos de implementar el fútbol base. Es el fútbol para los chicos. Para las divisiones inferiores. Los chinos quieren estar listos y bien para encarar con posibilidades el Mundial del 2026".
Delgado, que aprovechó para saludar a todos los sanjuaninos presentes y de paso invitarlos para cuando pasen en el regreso por Shanghai a comer un asadito, siguió: "Tenemos nuestra propia empresa, que se llama Aires Sport Club, pero acá fundamos dos escuelas privadas de fútbol infantil, todo esto con la licencia de Argentinos Juniors, club que nos permitió usar su licencia".
Y siguió: "Acá, en China, no conocen casi nada del país y de nuestro fútbol. Sólo cuando le mencionás a Messi y ahora a Tevez, dicen que en Argentina se juega un buen fútbol. Igual, los argentinos tenemos muchos seguidores. Creo que son hasta 3.000 los que tratan de ir a ver a Tevez cuando juegan. Y bueno, algún día entenderán un poco más".
Al final contó con orgullo que tiene un hijo -Matías- jugando en el Basilea de Suiza y que espera seguir con este emprendimiento porque tiene mucho futuro.
