Vestidos con el conjunto rojo que utilizan para jugar el campeonato de la Liga Sanjuanina, los chicos de la Escuela de Fútbol de los Hermanos Fornari esperaron ansiosos la llegada de Martín Palermo. Es que ellos tenían un pedido especial para el ídolo ya que querían que sea el padrino de la institución donde ellos practican deporte. El mismo Titán, antes de llegar a San Juan, ya había aceptado la propuesta porque, según comentó el viernes en exclusiva a DIARIO DE CUYO, considera que la inclusión social de los más pequeños en el deporte es clave para su crecimiento.

Era tanta la emoción de los chicos por la llegada de Palermo que ninguno podía perderse la visita del Loco a Cochagual. Es por que los profes de la escuelita pidieron adelantar, para el sábado, el encuentro correspondiente al torneo local que los nenes debían jugar con San Martín.

“Los chicos estaban desesperados por venir a la cancha. Ahora se los ve muy contentos con esta oportunidad y seguro la van a disfrutar mucho”, comentó uno de los entrenadores. En tanto que un grupo de los futuros crack de Cochagual confesó que le pedirían una foto al Titán para ubicarla en su habitación.

En el entretiempo del partido los chicos ingresaron al campo de juego y hasta se tomaron un retrato con Roberto Trotta.