Independiente recibió ayer otro duro golpe al perder 2-1 en Mendoza frente a Independiente Rivadavia, que jugó casi todo el partido con un hombre menos. Los dirigidos por Omar De Felippe no logran torcer el muy pobre presente en lo que va del semestre, en el que acumulan apenas un triunfo, dos empates y dos derrotas consecutivas.

El Rojo no encontró la llave para llevar peligro a Josué Ayala en el primer tiempo y sólo generó algunas situaciones en la parte final, con más empuje que ideas claras.

A los 14’ Pérez ejecutó rápidamente un tiro libre, tomando distraída a la defensa visitante, y Gamba capitalizó la situación con un remate potente que dejó sin chances a Rodríguez. Y a los 30’, el mismo Pérez se animó a disparar al arco desde larga distancia al tomar un rebote y ubicó la pelota junto al palo izquierdo.

Herido en su amor propio, Daniel Montenegro trató de descontar rápidamente, a los 35, tras un pase de Mancuello, pero Ayala desvió. El entrenador De Felippe realizó variantes ofensivas pero de todas maneras el conjunto bonaerense no logró cambiar la imagen de equipo tibio y sin ideas que mostró en sus últimas presentaciones. Recién llevó peligro sobre el final, con más empuje que ideas claras. A los 38, Pisano desbordó por derecha y tiró un centro que Mancuello transformó en gol con un potente tiro cruzado. El Rojo se lanzó al ataque pero no pudo empatar.