Corrían 16 minutos del complemento cuando Boca contó con una chance clara de ponerse arriba en el marcador. El árbitro Fernando Echenique había sancionado penal por una mano en el área y fue Carrizo el encargado de patearlo. El “Pachi”, que 72 horas atrás había convertido en ese mismo arco el penal que significó la clasificación ante Nacional, fue a patearlo, esta vez le dio con una masita y Arias ni rebote dio; el de Boca se agarró la cabeza como si hubiera errado el penal más importante de su vida, que en realidad había pateado hace unos días por la Libertadores. Paradojas del destino, esta vez Boca no se puso arriba porque el ex Central falló desde los 12 pasos.

No hubo tantos lamentos, porque el cierre del campeonato fue dulce, precisamente porque 72 horas atrás Boca consiguió seguir con vida en la Copa.