David Trezeguet le dio anoche el placer de otro triunfo a River, en este caso por 2-1, en el último superclásico del verano, que en la ocasión se desarrolló en un colmado Estadio Mario Alberto Kempes, en Córdoba. A los 32 minutos de la segunda parte, Trezeguet tuvo que insistir para doblegar a Agustín Orion, ya que el arquero le había rechazado un cabezazo. Antes, el uruguayo Rodrigo Mora ratificó su paternidad sobre Boca al poner el 1-1 a los 27 minutos del primer período. Tras un desborde de Ariel Rojas sobre la izquierda, el ex Vélez jugó la pelota por abajo hacia el centro del área y Mora apareció como una pesadilla para batir a Orion. Walter Erviti había sacado una rápida ventaja para Boca, a los 4 minutos, al resolver bajo el arco luego de un remate imperfecto de Santiago Silva. Ese segmento inicial fue entretenido y pudo haber concluido con cualquiera de los dos como vencedor, ya que a continuación de la igualdad que marcó Mora tuvo una chance enorme para los Millonarios Trezeguet, pero el delantero disparó muy por encima del travesaño. Y en la última escena antes del descanso, Boca jugó rápido un tiro libre, Erviti se escapó y muy solo, pero dudó en el momento clave, le quiso picar el esférico a Marcelo Barovero y prácticamente se la entregó. En el segundo segmento los dos entrenadores quisieron quebrar la paridad y por el lado de los xeneizes ingresaron Cristian Erbes, Guillermo Fernández, el uruguayo Ribair Rodríguez y Lautaro Acosta. Por el lado de los de la banda roja, Ramón recurrió a Leonardo Ponzio, Leonel Vangioni, el paraguayo Adalberto Román y Carlos Luna. Pero el desnivel definitivo lo puso Trezeguet, como para ratificar que en esta etapa preliminar de River fue el mejor de los dos gigantes de Argentina. Se trató del tercer superclásico del verano, ya que en el primero de los enfrentamientos, River se impuso 2-0 en Mar del Plata. Cuando se le dio forma a la segunda versión del año, el equipo de Carlos Bianchi prevaleció en el Malvinas Argentinas, en Mendoza, 5-4 en el desempate desde el punto del penal, al que se recurrió porque durante los 90 minutos no hubo goles.