El formidable ex campeón mundial de peso pesado e ícono social, el estadounidense Muhammad Alí, uno de los deportistas más notables de la historia, falleció antenoche a los 74 años, en un hospital de la ciudad de Phoenix, Arizona, a causa de problemas respiratorios,

El notable deportista nacido en Louisville, Kentucky, el 17 de enero de 1942, bajo el nombre de Cassius Marcellus Clay que luego mutó por el de Muhammad Alí, había ingresado durante esta semana al hospital, a raíz de inconvenientes respiratorios derivados del Mal de Parkinson que lo afectaba desde hace tres décadas, y su muerte sorprendió debido a que el último parte médico hablaba de una “condición satisfactoria”.

Admirado por sus rivales, odiado y amado al mismo tiempo, Alí fue un súper crack cuyo nombre trascendió el mundo del boxeo y abarcó al deporte mundial, con una personalidad carismática que lo distinguió por sobre el resto y también con mucho compromiso social.

Alí deslumbró desde el inicio de su carrera, cuando siendo muy joven -a los 18 años- ganó la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Roma 1960.

El 25 de febrero de 1964 ganó el título mundial de los pesos pesados, después de un combate frente a Liston, en el que hizo alarde de sus dos mejores virtudes pugilísticas, un rítmico juego de piernas y un golpe demoledor, estilo que propició una frase que describía claramente su estilo: “Vuela como una mariposa, pica como una avispa”.

Tras alcanzar el título anunció su conversión al Islam y el abandono de su nombre Cassius Marcellus Clay por el de Muhammad Alí, y pasó a militar en el movimiento Nación del Islam de Malcolm X, que tenía como bandera la liberación de los guetos negros y el fin de la segregación.

En 1967 protagonizó un gesto notable cuando se se negó a incorporarse al Ejército y sumarse a la guerra de Vietnam siendo por ello condenado a prisión, fue suspendido tres años y lo despojaron de su título.

Recién el 26 de octubre de 1970 regresó victorioso al cuadrilátero cuando superó a Jerry Quarry en una reanudación de su carrera que tenía como claro objetivo la reconquista de un título que no perdió sobre el ring.

El 30 de octubre de 1974, noqueó en ocho rounds a George Foreman en Zaire y recuperó la corona, que perdió y recuperó contra León Spinks. Se retiró en 1981 y en 1984 le diagnosticaron el Mal de Parkinson, enfermedad con la que convivió hasta antenoche.