Comenzaron a llegar bien temprano. Casi coincidiendo con el primer partido de la jornada, el que jugaron Suiza e Inglaterra. Empezaron a poblar el estadio de una manera completamente ordenada. Se trata de los chicos de las Escuelas primarias de la comuna que asistieron como invitados especiales al Mundial de hockey. Algo que sucede siempre en estos torneos. Un premio para los chicos y la ilusión de ellos de ver a los grandes deportistas.

Esto pasó ayer y volverá a suceder mañana y el viernes. Cada día ingresan mil chicos estudiantes que viven a toda alegría la visita.

Los más chiquitos inclusive tiene en la entrada al estadio juegos de aprendizaje del patín, esto es canchitas de hockey para que traten de dominar el stick (sin patines), pistas para el patín carrera y una cancha para empezar los movimientos básicos del patinaje artístico.

Ya adentro del coloso, los pequeñines (de primer hasta sexto grado) festejaron goles de los equipos que les llamó la atención, bailaron al compás de la música y jugaron con la voz del estadio cuando ésta los alentó a que gritaran por cada escuela.

Fue increíble ver el orden y la obediencia de cada uno de ellos. Bailaron y saltaron pero cada uno en su lugar, sin entorpecer la tarea de sus maestros. Estos franceses son ordenados desde chiquitos. Un ejemplo.