Para San Martín no importa el rival, simplemente con ser visitante ya le cuesta el doble y casi siempre se queda sin nada. Como le sucedió ayer en Misiones al caer 1-0 ante Crucero del Norte y perderle pisada a los de arriba en el esa lucha fecha a fecha por acercarse al tercer puesto, que con la caída de ayer quedó a 8 puntos para un torneo que le quedan 10 fechas en disputa.

En la 16ta presentación fuera de Concepción (sólo ganó una vez) quedó en deuda. Poco hizo el equipo de Juan Manuel Azconzábal para traerse algo del Norte. Apenas dos intentos, uno en cada tiempo, marcaron su rendimiento, más allá que jugó prácticamente todo el segundo periodo con un hombre menos ante la expulsión de Lucas Kruspzky.

Terminó jugando con todo el equipo en ataque, dejando a Pelaitay sólo en el fondo y los centrales arriba buscando la paridad. Súperpoblando el área de Crucero pero apenas tuvo el cabezazo de Franco Quiroga que el arquero Caffa sacó. Lo demás fue ir sin encontrar el rumbo ni la profundidad para herir al rival.

Aquel gol de tiro libre de Ariel Cólzera, un ex San Martín, a los 31’ del primer tiempo fue un golpe del que tardó demasiado en sobreponerse, porque le complicó el panorama y esa posesión de pelota ya no fue tal. A partir de allí todo fue cuesta arriba, desde la creación y recuperación, hasta aproximaciones al arco, que se complicaron aun más con la mencionada roja que vio el lateral Kruspzky a los 9’ del complemento por un codazo.

Y en ese mejor arranque del Verdinegro al inicio del partido, fue a los 12’ cuando el remate de Bogado, que tenía destino de red, dio en la pierna de Pérez y se fue al tiro de esquina. Crucero llegó a los 19’ con el disparo de Olivares que pasó rozando el parante. Sin embargo, a los 31’ Cólzera la colgó del ángulo en la pelota parada para el 1-0. A partir de allí y más allá que Leandro González probó y Torres despejó, el andar de San Martín decayó.

Crucero creció, se agrandó y ya en el segundo parcial tuvo más. Al minuto Pocrnjic le sacó el gol a Olivares y sobre los 7’, otra vez el arquero se lució tras sacarle el disparo a Escobar Nievas.

El local era más y esa superioridad en la cancha se agravó a los 9’ con la roja que vio Kruspzky para complicar más al equipo de Azconzábal, que tardó en sobreponerse. Ya que creció en el último cuarto de hora, con mayor gente en ataque y resignando en la defensa, pero sin generarle peligro, porque si bien Crucero pudo definirlo a 5’ del final, la última chance estuvo en la cabeza de Quiroga, que no entró. Así San Martín perdió en un viaje tan largo y sin rédito, que terminó siendo el Crucero del terror.