Contra la pandemia, no hay ganas, voluntad, ni protocolos que resistan. El Covid-19 con la aparición de sus nuevas cepas es quien impone condiciones. Países que cierran sus aeropuertos. Naciones que tratan de mantener sus competencias emblemáticas, como en estos momentos Australia con su Abierto de Tenis, que ha recibido múltiples críticas por el trato que se ha dado a algunos tenistas obligados a cumplir con estricto período de aislamiento en habitaciones de hoteles por haber tenido la mala fortuna que llegaron al país oceánico en un vuelo donde un par de compañeros de viaje estaban contagiados. En todos lados los funcionarios públicos, como ocurrió en su momento en San Juan, intentan sostener con alfileres la esperanza de organizar su espectáculo. Y, también, en todos lados, la lucha es desigual. Terminan pesando más la responsabilidad y el temor a que se genere un contagio masivo que las ganas de ponerla en escena. Razón por la cual ayer un informe del sitio de Internet "Ciclismo a Fondo" se detallan una por una las 23 carreras que no pudieron con el coronavirus.
Australia suspendió sus dos competencias de categoría UWT (UCI World Tour), el Santos Tour Down Under (prueba por etapas) y Cadel Evans Great Ocean Race (carrera de un día).
Aparte de la Vuelta a San Juan, otras dos carreras de la categoría ProSeries (segundo nivel mundial) han sido canceladas: Tour de Langkawi (Asia) y el Tour de Yorkshire (Inglaterra). Mientras que otras dos, la Vuelta a Andalucía (España) y la Vuelta a Algarve (Portugal) han sido aplazadas y sus organizadores propusieron realizarlas en mayo, pero aún la UCI (Unión Ciclista Internacional) no ha confirmado nuevas fechas.
Un total de siete carreras 2.1 (pruebas por etapas que pueden disputar los equipos profesionales y selecciones nacionales) han sido canceladas y tres aplazadas.

Hasta el momento Europa, donde se concentra la mayor actividad competitiva, es el continente con mas pruebas canceladas o suspendidas, 13 en total.
A las dos sudamericanas (Vuelta a San Juan y Tour de Colombia) se suma la Colorado Classic (2.1) que se desarrolla en los Estados Unidos y que, aunque falta mucho para agosto, sus organizadores decidieron no complicarse la vida y el América Tour tiene tres carreras menos.
Lo que se ve es la punta del iceberg. Si la situación no mejora, no habrá que sorprenderse si se empieza a hablar de la postergación de las tres grandes: Giro de Italia, Tour de Francia y Vuelta a España.

