Esa camiseta número cinco que se regó de lluvia y transpiración seguramente ocupará un sitio de privilegiado en la vida de Juan Cruz Guillemain. Es que el segunda línea sanjuanina, el Cañota para el ambiente del rugby local y en especial en su Jockey Club, cumplió el sueño de toda su vida: jugar en Los Pumas. Fue ayer por la siesta en un mítico estadio como es Murrayfield, en la fría Escocia, donde la selección Argentina dio varios pasos atrás en su juego y cayó sin atenuantes 41-31 ante los locales. El gigante sanjuanino disputó los 90’ y fue uno de los pocos puntos rescatables de Los Pumas que ayer tuvieron defectos en todos los fundamentos del juego y encima sufrieron un par de lesiones, entre ellas la de su capitán y emblema, Agustín Creevy, a los 20’ del encuentro cuando la historia ya venía bastante torcida.
Guillemain, quien transita su tercera temporada en el poderoso Stade Francais, tuvo su esperado momento con la selección Mayor (ya jugó en Los Pumitas y Los Jaguares), algo que se le frustró hace dos años cuando Santiago Phelan, coach por entonces de Los Pumas, lo citó para otra gira europea aunque nunca lo tuvo siquiera a disposición para un encuentro. En este caso el Huevo Daniel Hourcade había dado mayores esperanzas para Juan Cruz cuando afirmó al convocarlo que “lo venimos siguiendo hace rato. Sabemos de su progreso en un equipo muy competitivo como el Stade y por eso lo llamamos”.
El Cañota, de intimidantes 1,97 metros de estatura y 108 kilos, se mostró confiable a la hora del juego con las manos, pese a las inclemencias del tiempo y con la habitual lluvia escocesa que complica todo. En la lucha cuerpo a cuerpo nunca desentonó y formó en la segunda línea del scrum junto a Tomas Lavanini, otro rugbier como mucho futuro en Los Pumas.
A nivel global, Los Pumas estuvieron lejos de la estupenda tarea que realizaron ante Australia, en Mendoza el mes pasado, en la despedida del Rugby Championship cuando obtuvieron la primera victoria en este certamen. Desde el comienzo se notó que al seleccionado nacional le iba a faltar intensidad y eso se potenció con la concentración y atrevimiento de los locales, actuales octavos en el ranking mundial de la IRB, dos puestos más arriba que Los Pumas.
Para Argentina se viene el segundo desafío y la revancha por lo mal que anduvieron ayer en Edimburgo el próximo sábado cuando visiten a Italia.
El Cañota y su gran sueño
El segundo línea sanjuanino, de 22 años, debutó con Los Pumas, en la caída 41-31 ante Escocia.

