"Cuando hice el gol lo primero que se me vino a la cabeza fue la imagen de Dios y de mis abuelos", dijo Alejandro Gómez, el autor del único tanto con el que Unión derrotó a Alianza el pasado domingo en Rawson, por el Argentino B.
El "Cano" venía de una sequía de tres años así que a este tanto lo festejó como nunca. "El gol vino en el mejor momento que vivo porque en lo personal también estoy muy feliz porque mi señora Natalia está embarazada. La última vez que convertí fue (jugando en San Martín) ante Aldosivi en el 2007", señaló el mediocampista quién posteriormente recordó entre risas que su último gol fue en primera cuando San Martín debutó de local ante San Lorenzo y él convirtió un tanto en contra.
"Estoy muy feliz en el club, aunque hoy (por ayer) estoy triste por la muerte de un querido amigo, el Cotorra", dijo el jugador que es amante de los tatuajes. Tiene un tribal en el brazo derecho y a Jesucristo en el izquierdo. También en la muñeca tiene tatuado Esteban y María. Son los nombres de sus abuelos que fallecieron hace diez años.
El ex Verdinegro, quién también tuvo pasos por Estudiantes y Chacarita en la primera, llegó a la vida del Azul en enero como refuerzo. "Estaba en San Martín de Mendoza pero no andaban las cosas bien. Me dijeron de Unión y me gustó la propuesta. La verdad, que es un buen club donde hay un compañerismo enorme. Tengo contrato hasta junio pero hasta lograr el ascenso no paramos", comentó Gómez, que recordó que cuando estaban en el camarín su amigo desde hace 15 años, Gino Laciar, le dijo que iba a convertir. "El Gino me dijo que iba a hacer un gol y que íbamos a recordar viejas épocas. La verdad, yo no me tenía fe pero se me dio. No se si estaba en off side o no porque la verdad no miré a nadie. Lo importante es que lo hice y ganamos", cerró el jugador de 32 años, quién aclaró que hay Cano para rato en el fútbol.

