Argentinos Juniors venció ayer a Colón de Santa Fe por 1-0 pero cayó en la zona de descenso por primera vez en la temporada por el triunfo de San Martín de San Juan, que lo superó por apenas una milésima, a falta de una fecha para la culminación del torneo Final 2013.

El delantero ecuatoriano Juan Anangonó, a los 9 minutos del segundo tiempo, convirtió el único gol del encuentro disputado en el estadio Diego Armando Maradona del barrio porteño de La Paternal.

A pesar del sufrido triunfo, el equipo dirigido por Ricardo Caruso Lombardi, quien fue expulsado por protestarle al árbitro Sergio Pezzotta un polémico penal en el primer tiempo, cayó por primera vez en la temporada a la zona de descenso junto a los ya condenados Independiente y Unión de Santa Fe pero con posibilidades aún de quedarse en la primera división.

El primero que generó una situación de peligro fue el visitante, a los 14 minutos, cuando el lateral derecho Mauricio Castillo sacó un interesante remate desde afuera del área que exigió a Nereo Fernández, quien a mano cambiada la mandó al córner. Unos minutos después, en una jugada rápida y de contraataque, Alejandro Capurro dio un pase largo para Juan Luis Anangonó, quien fue derribado en el límite del área grande por el arquero Andrés Bailo generando la polémica del primer tiempo y del encuentro. Por las protestas hacia el árbitro Sergio Pezzotta fue expulsado el DT local, Ricardo Caruso Lombardi, quien ya estaba al tanto del gol de Jorge Luna para San Martín. En esta etapa, fue Colón el que tuvo las más claras.

En la segunda etapa llegó la tranquilidad para Argentinos ya que a los 9 minutos Leandro Caruso, de gran trabajo en la ofensiva, envió un centro desde la izquierda para Anangonó, quien con una cabezazo al segundo palo se desquitó por las situaciones perdidas en los 45 iniciales. Con la ventaja el local se tranquilizó y hasta lo pudo liquidar con otra oportunidad del ecuatoriano, que remató de zurda cruzado y el balón se fue apenas al lado del palo izquierdo de Bailo.

Colón no fue el mismo ya que aminoró los ataques pero con poco arrinconó al dueño de casa que terminó muy atrás, obligado por el nerviosismo y ante el constante aliento de la gente, que gritó por la permanencia y ovacionó a los ‘pibes‘ del club.

El desahogo para la gente del ‘Bicho‘ llegó con el pitazo de Pezzotta, de floja actuación, y con la tranquilidad de que queda una vida más para seguir en la elite del fútbol argentino.