La derrota contra Córdoba fue un golpe duro para la selección sanjuanina de rugby. En el debut en el Campeonato Argentino, San Juan cayó por 54 a 6 de visitante y para colmo ahora se viene Buenos Aires, el equipo más poderoso del país. Tras el regreso a San Juan, el conjunto Viñatero no puso excusas e hizo una fuerte autocrítica tras el flojo debut.
"Jugamos mal. El hooker, el octavo, la pareja de medios y yo que soy el encargado del line, es decir, la columna de este equipo, tuvimos un mal día. Le quisimos jugar de igual a igual a Córdoba y la verdad que ellos fueron muy superiores", dijo el tercera línea Mariano Olguín.
"Debe haber sido el peor partido de los últimos que jugamos, sin dudas. Fallamos en cosas muy puntuales que estos rivales no perdonan. Pero además nos faltó atacar, otra gran deuda pendiente", apuntó por su parte el hooker Juan José Funes.
Ante Córdoba, los seis tantos fueron obra del debutante Agustín Lértora, ambos de penal. Córdoba, por su parte, anotó ocho tries, cinco de ellos fueron de un solo jugador, Pablo Garzón.
"Nosotros en realidad debimos haber hecho como Santa Fe ante Buenos Aires, que ensució la pelota y no jugó a nada. Pero bueno, San Juan no tiene ese estilo", agregó Olguín.
"Yo creo que faltó orden y concentración. Contra Mendoza (primera fecha del Cross Border) metimos 105 tackles y ahora apenas 54. Fueron errores puntuales, más allá de la diferencia técnica y física que tienen ambos seleccionados", expresó por su parte el capitán Juan Manuel Macchi.
Ahora, Buenos Aires
El próximo sábado, el Argentino seguirá con el partido entre San Juan y Buenos Aires. Las Aguilas defienden el título y la última vez que ambos se enfrentaron fue en 2007, también en la segunda fecha del Argentino. Aquella vez, Buenos Aires ganó por 49 a 7.
"La clave es hacer borrón y cuenta nueva. Buenos Aires será durísimo pero no por eso vamos a dejar de dar batalla", dijo Macchi. "Contra Buenos Aires vamos a tratar de sumar puntos, cambiar la imagen. Ellos no están acostumbrados a que los ataquen y nosotros les vamos a faltar el respeto. Jugar sin presión no es lo mismo", se ilusionó el Muñeco Funes.
