Un contrarrelojista, el holandés Tom Dumoulin (Giant), hizo honor a su apodo de “La mariposa de Maastricht” al volar sobre los favoritos y conquistar la cima de la la inédita Cumbre del Sol, donde recuperó con todos los honores la camiseta roja de líder que ya se enfundó “por sorpresa” en la tercera etapa.
Su victoria le resultó “increíble e inesperada”, pero lo suyo no fue un sueño, fue toda una realidad, bien trabajada, ya que batió en duelo al sol y con todas las de le ley a dos opositores de lujo: Chris Froome y “Purito” Rodríguez. Cuesta arriba.
El británico se dejó la piel por la etapa, como Purito Rodríguez, quien a rueda de sus rivales buscó su salto letal, que nunca llegó porque Dumoulin y Froome le sacaron de punto. La misma sorpresa del catalán se la llevaron unos cuantos, pero con peores consecuencias.
Sin producirse sangría alguna, Aru llegó a 14 segundos, y Quintana y el contusionado Valverde a 20. Esteban Chaves terminó su idilio con “la roja” por un minuto. La general quedó en un puñado de segundos al finalizar la novena etapa entre Torrevieja y la Cumbre del Sol.
En 21 segundos están todos los que tienen que estar. Y todos esperan el descanso reparador antes de la infernal etapa reina de Andorra, donde dicen que empieza la Vuelta de verdad. Un reposo que servirá para curar heridas, como las de Valverde, que llegó con la clavícula averiada tras sufrir una caída.
El examen empezó en la segunda subida a la Cumbre, un repecho de 4 kilómetros con un desnivel del 19 por ciento. Después de un dudoso inicio ante un ataque de Quintana y Valverde, Froome fue quien tomó las voz cantante y solo Dumolin y Rodríguez le bancaron el ritmo.
El argentino Maximiliano Richeze culminó en la posición 161, a 19m18s. El velocista de Bella Vista que intentará hoy clasificar entre los mejores, está 141 en la general, a 1h41m43s.
