La frase de la popular cayó en cancha y los jugadores la cumplieron. Esa de “hoy hay que ganar…”, se cumplió ayer al pie de la letra. Porque sin hacer un gran partido, más allá que fue superior a Temperley, San Martín cortó la racha y volvió al triunfo luego de 4 fechas venciendo 2-0 al Gasolero. Más de un mes debió pasar para ello y lo hizo como antes, con los goles de sus artilleros Emanuel Dening y Javier Toledo (uno en cada tiempo), pero sin lograr aquel nivel futbolístico. Hasta Lavallén luego aseveró que “había que ganar como sea”. Triunfó por efectivo, precavido y obligación para sostenerse anímicamente y encarar las dos fechas que restan de otra manera y ya sin la presión que ayer se sacó.

San Martín no lució y lejos estuvo de ser el San Martín que pretende el entrenador. Ayer le planteó a Temperley un juego sin tanta velocidad con volantes para tener la pelota y buscar por el medio la penetración y el remate. Fue otra versión ante el planteo del Celeste que está muy comprometido con el descenso. No logró plasmar lo que pretendido, pero por momentos le sirvió para presionando y buscando descarga, encontrara a Dening para que terminara de resolver.

Temperley había largado mal y encima a los 6’ tuvo la fractura de Cristian Chimino (ver aparte). Se paró retrasado y se sostuvo en la solvencia de Aguirre en el fondo. Algunas subidas con determinación de Di Lorenzo buscaron hacerle frente a San Martín, que trató de hilvanar opciones con Jorge Luna.

Ambos se perdieron en intentos y jugar lejos de los arcos marcó el tránsito del partido. Recién a los 44’ (el partido estuvo detenido 17’ por la lesión de Chimino) llegó el local cuando Toledo le ganó por arriba al arquero Crivelli. Y en la siguiente, sobre los 50’ encontró el gol tan deseado, luego del centro de Luna para el frentazo de Dening que se desvió en Zárate.

Temperley reaccionó en el final con el cabezazo abajo de Sánchez que Casierra sacó en la línea, y la última del parcial inicial fue con Aguirre tras capitalizar una serie de rebotes y que Capelli desvió arrojándose al piso.

El complemento los encontró a los dos plantados firmes para adueñarse del medio campo. Fue pura fricción en esa zona con mayor dominio de San Martín, pero sin claridad en los metros finales. Ante un Temperley que buscó ser rápido para la contra pero son resolución.

Lejos de los arcos, fue el Verdinegro quien mostró mayor protagonismo con los remates de media y larga distancia de Lugo y Luna. El ingresado Salas pudo liquidarlo a los 32’ de contra, pero se cayó cuando encaró al arco.

Temperley ya había metido a San Martín en su valla, pero carente de ideas y mal parado lo pagó a los 47’, con el tanto de Toledo luego que González buscara definir por sobre el arquero y el artillero sellara el regreso al triunfo y el grito de desahogo