Era el partido definitivo. Ambos equipos tenían posibilidades, ya que habían igualado 1-1 en el cotejo de ida. Pero ayer, en el que definía todo, fue Rivadavia, actual campeón, el que venció 2-1 a Juventud Unida y se adjudicó el derecho de estar en las semifinales del fútbol local de Primera B. Los goles del triunfo los anotaron Adrian Aballay y Darío Maldonado, el tanto de los pocitanos lo hizo Walter Carrizo. En la próxima instancia los de La Bebida deberán jugar ante Juventud Zondina.
Los primeros minutos fueron de estudio. Sobre los17′ Rivadavia llegó con un remate de Icazati que pudo contener sin problemas el arquero Terrero. El local era el que buscaba con más compromiso y fue así que a los 28′ un remate de Carrizo se estrellaba en el travesaño, como presagiando lo que se vendría. En la próxima jugada, desborde y centro de Maldonado que encuentra bien parado en el área a Aballay y este de cabeza decreta el 1-0 parcial. Ese gol pegó duro en Juventud Unida que se desconcentró y lo pagó caro. Porque ni bien sacó de la mitad de cancha perdió el balón y Maldonado (ayudado por la mala salida de Terrero) desde el piso y de media vuelta marcó el 2-0. Rivadavia lo pudo liquidar con un penal a su favor, pero Terrero se lo tapó a Aballay. Cuando se moría el primer tiempo Juventud achicó la diferencia, centro desde la derecha y Carrizo con la punta del botín la mando al fondo de la red, para irse al descanso 2-1 abajo.
En el complemento los pocitanos salieron a buscar el empate, que no pudieron conseguir, porque se encontraron con un equipo sólido en defensa y bien parado para la contra.
Rivadavia fue un justo ganador en un partido donde el resultado tranquilamente podría haber sido más abultado.

