San Juan amaneció ayer shockeada. Golpeada por haber perdido de manera abrupta a uno de sus hijos pródigos en uno de los deportes más populares de la provincia como es el ciclismo. Justo una semana después de la carrera principal que se disputa en estas tierras: la Vuelta a San Juan. Es que los sanjuaninos amanecieron con la noticia trágica que Emanuel Saúl Saldaño, simplemente el Chino, había fallecido a los 28 años de edad. El pedalero perdió la vida debido a los golpes que sufrió en un accidente automovilístico en las primeras horas de la madrugada de ayer cuando regresaba de observar la etapa contrarreloj del Tour de San Luis, junto a su técnico de la Municipalidad de Rawson, Ernesto "Pollo" Fernández. Pasando un par de kilómetros el control de El Encón, la camioneta Partner que conducía el excampeón Argentino volcó y despidió al ciclista nacido en la Villa Hipódromo. Los golpes provocaron su deceso al llegar al Hospital Rawson y San Juan vivía así una de sus mayores tragedias en los últimos años a nivel deportivo. Por decisión de su familia, es velado hasta esta mañana en su casa de Rawson. Hoy, a las 11 horas será sepultado en el Cementerio de su departamento natal.
En la actualidad, Saldaño era uno de los ciclistas locales más reconocidos por el público. Sus títulos en juveniles lo llevaron a ganarse un nombre rápidamente tanto dentro como fuera de la provincia. Por eso el impacto de semejante noticia. El vicegobernador de la provincia a cargo del Ejecutivo, Sergio Uñac, acompañando del intendente de Rawson, Juan Carlos Gioja, entre otras personalidades destacadas, asistieron ayer al velorio para darles las condolencias a los familiares. Celebridades como los hermanos Gabriel y Juan Curuchet también expresaron su dolor mediante las redes sociales. Lógicamente, la Vuelta de San Martín que se iba a disputar hoy en dicho departamento se suspendió. "Esto es una tragedia. No están dadas las condiciones para disputar ninguna prueba”, afirmó Hérmes Rodríguez, a cargo de la organización.
Emanuel tuvo logros a lo largo de toda su carrera deportiva, aunque nunca pudo quedarse con una clásica o la Vuelta a San Juan, sin dudas, e incluso reconocido por él, su gran cuenta pendiente. Pero sus triunfos en las rutas sanjuaninas en carreras como el Giro del Sol lo pusieron a tope en el cariño popular. Su título de campeón Argentino de Ruta en Rosario en el 2011, empañado luego por el resultado no negativo de su prueba antidoping, cuando el Chino se defendió diciendo que sólo tomó unos remedios por un problema de meniscos, lo llevaron a la cima a lo que un ciclista puede aspirar.
Su paso por equipos reconocidos de la provincia como la Agrupación Virgen de Fátima, Forjar Salud y la Municipalidad de Rawson le valieron el apoyo de miles de sanjuaninos que esperaban su paso al costado del camino para alentarlo. Se hizo muy querido en la gente por su simpatía y también lo hizo más popular el hecho de tener en el canto a otra de sus máximas pasiones. De hecho, al largar el Giro del Sol 2009 se animó a cantar en pleno escenario un tema marca registrada de la música cordobesa como "Ramito de violetas". Debajo de la bicicleta también mostró otra gran faceta: junto a otros deportistas sanjuaninos destacados integró "Solidaridad deportiva", para colaborar con gente carenciada y así llegó hasta diversos departamentos con alimentos, ropas y otros elementos necesarios.
Saldaño era una referencia a la hora de cualquiera campeonato Argentino, sea de Ruta o de Pista. Lució la clásica camiseta azul, la sanjuanina, en diversas provincias del país. Se encontraba en su momento de mayor madurez deportivo y personal. A nivel afectivo, contaba con el apoyo incondicional de su esposa, Verónica, y sus dos herederos: Juan Ignacio y Juan Martín.
Pero el Chino era más que ciclismo y por eso su trascendencia. Fue integrante del grupo "Solidaridad deportiva" que ayudó en diversas colectas a gente de bajos recursos. Nunca se olvidó de sus orígenes humildes en la casa de la Villa Hipódromo, donde tenía de vecino a otro deportista y gran amigo como el boxeador, Fabián Noni Orozco. También incursionó en el canto, otras de sus pasiones, junto a su amigo Yeyo, el reconocido cantante local.
En el ambiente deportivo se suele decir que los grandes se van sin avisar. De golpe, cuando nadie lo espera. Se llevan el físico, sus palabras, sus costumbres. Dejan los recuerdos, la gloria obtenida. Así se fue el Chino. Se lo va extrañar…

