El volante argentino, Ángel Di María, está cerca de pasar al París Saint Germain, club que lo compraría al Manchester United por 65 millones de euros. Sin embargo, como no se presentó a la pretemporada de su equipo en los Estados Unidos, la dirigencia lo sancionó con 360.000 libras esterlinas, una suma cercana a los 500.000 dólares. Sin dudas, una multa muy elevada y que se agrega a la que Marcos Rojo, el otro argentino del plantel que estaba (ahora se sumó el arquero, Sergio Romero), recibió hace unos días por no renovar el pasaporte y llegar tarde a la pretemporada (en el caso del defensor, el “castigo” fue de 200.000 euros).

Así, los días de Di María en el fútbol inglés comienzan a estar contados, ya que el fastidio de la dirigencia ha marcado el terreno del lugar en el que hoy está parado. De hecho, en conferencia de prensa, el propio van Gaal fue irónico con el asunto y destacó: “¿Alguien sabe dónde está Di María? Yo no”.