Mendoza, 20 de agosto.- Después de cuatro años, tras ese trágico partido de Promoción entre Nueva Chicago y Tigre en Mataderos, y en medio de una puja política entre la AFA y Daniel Vila, los hinchas visitantes volvieron hoy a un partido del ascenso argentino y fue en el choque entre Independiente Rivadavia de Mendoza y River Plate.
La visita de River a Mendoza provocó una revolución en esta ciudad y gracias a una iniciativa de la dirigencia de Independiente Rivadavia, una de las tribunas del Estadio Malvinas Argentinas estuvo colmada por simpatizantes riverplatenses, quienes compraron las entradas que se pusieron a la venta para hinchas que no fueran de ‘La Lepra‘.
Con algunas camisetas y globos rojiblancos, los simpatizantes de River no pasaron desapercibidos en el estadio y cuando salió el equipo a la cancha hasta tiraron los habituales papelitos de bienvenida.
‘Soy de River, de River, yo soy‘, enfatizaron los hinchas ‘Millonarios‘, quienes desafiaron a la parcialidad de Independiente Rivadavia al afirmar: ‘Y ya lo vé, y ya lo vé, somos locales otra vez‘.
En los goles en el primer tiempo de Lucas Ocampos y de Martín Aguirre y el del uruguayo Carlos Sánchez en el complemento, se escuchó el grito de una parcialidad que no quiso estar ausente en este histórico partido y que revivió la esencia del fútbol de ascenso, que a partir de ahora los demás clubes querrán imitar.
Los 9 mil hinchas deliraron por el triunfo de River en Mendoza y asistieron a un partido que marcó el quiebre de una determinación tomada en 2007 por los organismos de seguridad y por la AFA para erradicar la violencia en el fútbol, perjudicando obviamente a los simpatizantes.
De esta manera, Vila, titular de Independiente Rivadavia y enfrentado políticamente con la actual conducción de AFA, puso en jaque la decisión de restringirle el ingreso a los visitantes, una medida que todavía sigue vigente y que el martes será otra vez tratada en la mesa de la divisional.
