El primer capítulo de la despedida del seleccionado argentino masculino de vóleibol antes de su participación en los Juegos Olímpicos tuvo todos los elementos para que sea un espectáculo que se disfrutó en todo momento.

El cómodo triunfo ante México por 3-0, con parciales 25-12, 25-17 y 25-18 fue el resultado que reflejó la diferencia entre ambos equipos, con el sanjuanino Bruno Lima convirtiéndose como máximo anotador del duelo, con 12 puntos.

El opuesto de la Selección y también fue protagonista en el comienzo, cuando fue el más ovacionado en la presentación del plantel argentino por los 5.000 espectadores que le dieron un buen marco a lo que sucedía en la cancha. El opuesto con el dorsal 12 es el séptimo sanjuanino que participará en una competencia olímpica a través de un seleccionado de vóleibol, siendo el deporte que más representantes tiene de nuestra provincia en el historial.

En el inicio del partido, apareció el hipotético sexteto inicial en los Juegos: De Cecco y Lima; los centrales Ramos y Solé; y los puntas Conte y Poglajen.

Argentina, con la presión de su bloqueo tomó rápidas ventajas en el primer parcial y la sucesión de un ataque de Lima con un bloqueo del central Martín ramos para un 14-6 despertó los mayores aplausos del público, que se reiteraron cuando ingresó, en el doble cambio, Demián González, el excapitán de UPCN.

Otro cara conocida para los espectadores en el Cantoni fue José Luis González, quien ingresó en el tercer parcial y la temporada pasada estuvo en Obras.

En el segundo set, el entrenador de México decidió el cambio del armador y de uno de sus puntas, pero Argentina no tardó otra vez en tomar una ventaja que fue haciéndola crecer a través de un juego más coordinado, mientras que México no podía bajar el error en su ataque.

Para el tercer parcial, Julio Velasco fue moviendo el banco de suplentes, para que tuvieran minutos en cancha los 12 olímpicos (integra este plantel también Rodrigo Quiroga) y si bien México dio un poco más de pelea en la primera parte, Argentina volvió a ganar cómodo y el aplauso final invadió el estadio.