La judoca argentina Paula Pareto, quien sumó hoy la primera medalla dorada del país en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, agradeció ‘el apoyo de la gente‘ y reconoció que ‘se dio algo soñado‘ tras vencer a la coreana Jeong Bo-Kyeong en la categoría hasta 48 kilogramos.

‘Se dio algo soñado que no hubiese logrado sin el apoyo de toda la gente que se acercó a darme buena energía. Todavía no lo puedo creer‘, confesó la primera mujer de la historia en obtener una presea de oro para Argentina.

‘Yo siempre me tengo fe. Si no, no vendría, pero sabía que era complicado. Estoy más que feliz, no lo puedo creer‘, dijo la judoca de 30 años, que sumó una medalla de bronce en Beijing ’08. Además contó que ‘nunca‘ se pone metas en las instancias previas a las competencias.

‘Ahora me voy a disfrutar y a festejar‘, adelantó la ’Peque’, quien después del triunfo se abrazó con toda su familia en medio de la tribuna.

Por su parte Laura Martinel, entrenadora de la argentina, destacó: ‘Para eso trabajamos cuatro años sin parar para esto, sí puedo creer que Paula lo haya conseguido. Es un roble y tiene una constancia tremenda. Se lo dije a ella y lo repitió a los cuatro vientos: ya es una leyenda”.

Pareto, medalla de bronce en Beijing 2008 y quinta en Londres 2012, le dio la primera medalla de oro al deporte argentino en los Juegos de Río y se convirtió en la primera mujer en colgarse esa presea dentro de una disciplina individual en una cita olímpica.

Apenas terminó la pelea, Pareto rompió en llanto y corrió para abrazar a su entrenadora, Laura Martinel. Después también corrió y abrazó al numeroso grupo de familiares y deportistas que la alentó durante todos sus combates. “Intento no llorar pero es difícil porque es una emoción inmensa. Esto es un sueño hecho realidad. Mejor no podía ser”, dijo Pareto después de la coronación en el podio, en el que volvió a romper en llanto al escuchar el himno argentino y ver la bandera albiceleste en lo más alto del mástil olímpico.