Dicen que los clásicos se ganan. Como sea pero se ganan y San Martín se aferró a esa verdad tan vieja como el fútbol mismo para darse el gusto ante Sportivo Desamparados. Fue triunfo ajustado (1-0), angustioso en el final, pero reconfortante para el Verdinegro en su versión doméstica porque se quedó con el clásico y logró su primera victoria en la temporada de la Liga Sanjuanina con el gol de Carlos Guevara, quien desde el banco de los suplentes, fue la carta ganadora para el equipo del Cano Gómez. Desamparados se quedó sin nada y masticando bronca tal vez porque reaccionó tarde y no lo acompañó la suerte en el cierre para haber salvado al menos un punto.
En la primera parte, dentro de la paridad general y de las limitaciones futbolísticas de uno y del otro, fue San Martín el que más impresionó. Intentó algo en ofensiva a partir de la potencia de Aguilera y el trajinar de Paz pero nunca logró inquietar a Sambor con peligro real. En el complemento, la reacción de Desamparados fue notable porque no solo emparejó la posesión de la pelota sino que pasó a dominar y a crear un par de ocasiones de peligro como aquellas de Argumoza y de Astudillo. Pero el acierto de San Martín fue la contundencia y a los 27’ pasó a ganar en un córner que peinaron en el primer palo y Carlos Guevara empujó al gol. Desde ahí, todo fue de Sportivo que se las arregló para disimular sus limitaciones con un enorme amor propio. A los 42’ Ferreyra tuvo el empate pero su cabezazo se fue besando el palo y a los 45’ Franco Vila cabeceó solo para empatarlo pero su remate volvió a estrellarse en el travesaño. Lo arrinconó Sportivo pero San Martín necesitaba ganarlo y no se guardó nada para cuidar esa mínima ventaja que fue todo en uno: clásico, desahogo y delirio ante el rival de siempre. Mejor, imposible.

