El joven brasileño que hace una semana le lustró los botines e hizo reverencias a Lionel Messi en un entrenamiento abierto al público, burló ayer la seguridad en Ciudad do Galo pero fue detenido antes de llegar a saludar a su ídolo. Denilho, como conocen a este joven en su barrio, a unas pocas cuadras del estadio Independencia del América de esta ciudad, saltó una de las vallas de seguridad ubicadas en el ingreso al predio y corrió con la intención de llegar hasta donde se encuentra el hotel en el que concentra el seleccionado, pero fue interceptado por la seguridad a metros de la sala de conferencias. El joven brasileño tomó notoriedad hace una semana al saltar el blindex que separaba las tribunas del campo de juego del estadio Independencia, en el entrenamiento público que realizó el seleccionado. En esa oportunidad, le hizo reverencias y frotó los botines de Messi, quien lo saludó afectuosamente.

ÚNICO

El encuentro que disputaron Argentina y Bosnia, el domingo pasado en Río de Janeiro, fue el único cotejo de la primera fecha de los distintos grupos del Mundial que expendió todas las localidades a disposición. De acuerdo a lo revelado por el sitio de FIFA, la organización comercializó las 74.738 entradas que salieron a la venta para este encuentro. Muy cerca de expender todo estuvo el partido que animaron los representativos de Ghana y Estados Unidos, el lunes pasado, en Natal, ya que hubo 39.760 entradas expendidas sobre un total de 39.971 (99,5 por ciento). El partido inaugural entre Brasil y Croacia, disputado en San Pablo, vendió 62.103 boletos sobre un total de 62.539 (99,3).