Aquellas lágrimas de Diego Maradona en Estados Unidos, acompañadas por la frase inmortal: ‘Me cortaron las piernas‘, marcaron el inicio de una larga noche mundialista para el seleccionado argentino, que hoy regresó al privilegiado círculo de los cuatro mejores equipos del planeta casi un cuarto de siglo después.
La sonrisa desbocada de Lionel Messi, capitán y líder futbolístico en Brasil 2014; el abrazo con sus compañeros y el DT Alejandro Sabella le dio un simbólico cierre a 24 años de decepciones, sin alcanzar las semifinales de una Copa del Mundo FIFA.
La tarde del 30 de junio de 1990 en Florencia, Italia, donde Sergio Goycochea fue artífice de la última clasificación con sus penales atajados a los yugoslavos Dragoljub Brnovic y Faruk Hadzibegic, nunca tuvo un parecido semejante como la de hoy en Brasilia, con Gonzalo Higuaín en el papel de goleador y héroe ‘albiceleste‘.
Cuatro años más tarde, en Pasadena, California, con Maradona ya de comentarista en la TV por su expulsión del Mundial 1994, Argentina comenzó una serie indeseable de intentos fallidos por jugar los siete partidos de la cita máxima.
Rumania le dio el primer cachetazo (3-2) en octavos de final al equipo entonces dirigido por Alfio Basile, que había sacado ‘chapa‘ de candidato en los dos primeros juegos con Diego todavía en la cancha.
En Francia 1998, con una generación nueva y talentosa, el seleccionado de Daniel Passarella sufrió el segundo revés cuando perdió con Holanda (2-1) en Marsella, la tarde del famoso cabezazo de Ariel Ortega al arquero Edwin Van de Sar.
Sin dudas, la máxima frustración del oscuro ciclo sucedió en Corea-Japón 2002, con la base del mismo equipo y bajo la dirección de Marcelo Bielsa. Una ajustada victoria sobre Nigeria (1-0), una dura derrota con Inglaterra (0-1) y el amargo empate con Suecia (1-1) condujeron a una prematura eliminación en la ronda inicial.
El primer Mundial de Lionel Messi, con apenas 19 años, extendió la racha negativa. Tras ganar su grupo y sacar a México en octavos, el equipo de José Pekerman se quedó en los cuartos de final de Alemania 2006, tras caer en los tiros desde el punto penal con el conjunto afitrión.
Fue la tarde del ‘papelito‘ de Jens Lehmann, el arquero que estudió los ejecutantes argentinos y contuvo los disparos de Roberto Ayala y Esteban Cambiasso.
En Sudáfrica 2010, con Messi ya afirmado y Maradona en la dirección técnica, Argentina sumó otro intento fallido de cruzar la barrera hacia las semifinales. La contundente goleada de Alemania 4-0 en Ciudad del Cabo entregó nueva imágenes de dolor.
La incredulidad de Messi, con brazos en jarra en la mitad de cancha, la resignación de Diego y la impotencia de todo el resto del equipo quedó reparada hoy en la capital brasileña, donde el seleccionado volvió a ingresar entre los cuatro mejores de un Mundial.
Por cuarta vez en la historia, Argentina jugará por un boleto a la final en una instancia de eliminación directa. La primera ocurrió en Uruguay 1930, la segunda en México 1986 y la última en Italia 1990.

