Una tarde caliente pese a las nubes y a la lluvia que coparon San Juan este sábado. Y ese calor se lo pusieron los hinchas de Sportivo que pasaron del amor al odio, conforme se fue consumando la victoria de Gimnasia de La Plata. El primer anticipo de que el ambiente no era el mejor fue el cruce que apenas al minuto de juego protagonizó David Drocco con algunos plateístas de la Platea Este. Fue tanta la calentura que Rosso y Calgaro hablaron con el ex-San Martín para que se calme.

Después, conforme se fue dando el partido, empezaron los reproches con sus respectivos destinatarios. El primero que se ganó la reprobación de la gente fue Federico Rosso cuando fue expulsado a los 16’ del complemento. Más tarde, le tocó a Ignacio Anívole que fue despedido con silbidos cuando fue reemplazado por Santiago Ceballos faltando 10 minutos para el final. Y luego, el momento ingrato fue para el arquero Giordano tras un par de intervenciones con los pies. El grito, el reclamo, retumbó en Pocito. La gente de Desamparados, tan incondicional como pocas, está perdiendo la paciencia y ya se lo hizo saber a sus jugadores. No fue una semana fácil para todos en Desamparados y pese a los intentos dirigenciales de calmar el ambiente, la semana que entra promete novedades porque los puntos se siguen escapando y la permanencia ya peligra seriamente. Del amor al odio hay un solo paso y ayer, el hincha de Sportivo lo hizo saber.