Friccionado, apretado. Con mucho roce y poco juego. Una tarde fresca y vacía de fútbol. Pero eso ya es pasado y poco le importa a Alianza, más que festejar el triunfo por 1-0 ante San Martín, que lo coloca transitoriamente como el único líder, hasta ver qué pasa hoy con el juego de Peñarol, que es el puntero.
La actitud y entrega de los pibes Lechuzos pudo más que la experiencia y nombres de San Martín, que terminó con dos hombres menos y con una pobre imagen ante su gente. En el comienzo fue San Martín quien tomó la iniciativa, sin ser claro. Con dominio de pelota, llegó a tres cuartos y ahí se nubló. Alianza esperó muy atrás, y cuando tomó el balón lo perdió rápido. Habían pocas llegadas y muchas piernas fuertes. El partido tomaba temperatura, con roces, discusiones y reclamos al árbitro. Pero de jugar, nada.
Pero a los 17, Galetti, en una jugada confusa, tocó la pelota con la mano en el área rival y Ejarque sancionó penal para Alianza. Jorge Morales no falló, 1-0. El Verdinegro tuvo la suya, sin ser creativo, pero yendo para delante. Narváez cabeceó y Ahumada la sacó en la línea. Sobre el final Alaniz tuvo dos opciones, pero Quiroga dijo no.
En el complemento pasó poco y nada. Alianza se paró de contra y San Martín temprano sufrió la expulsión de Galletti y más tarde la de Rojas, dos rojas que lo dejaron en jaque mate. Los ánimos comenzaban a caldearse, se jugaba a ver quién metía más. El Lechuzo pudo liquidarlo con un San Martín jugado por jugado, pero se comió varios contras, aunque eso ya no importa porque picó en punta.

