Buenos Aires, 11 de septiembre.- A pesar de que llegaron a compartir equipo hasta en la Selección juvenil y de que los une una amistad, en la previa del Superclásico, los técnicos de River y Boca, Marcelo Gallardo y Rodolfo Arruabarrena, salieron hablar y se tiraron palos.

El DT millonario aseguró en la conferencia previa al partido que "no me gusta hablar de los árbitros, no me gusta condicionarlos. Más cuando del otro lado hablaron tanto". De ese modo, descargó contra el Vasco Arruabarrena y los suyos, que criticaron los arbitrajes de los últimos encuentros con River.

Y agregó que "ojalá que pueda terminar lo bueno que hizo antes", en referencia a Darío Herrera, que fue quien dirigió el Superclásico de vuelta por los octavos de final de la Copa Libertadores, aquel en el que hinchas de Boca agredieron a jugadores de River.

Desde la otra esquina, Arruabarrena tiró: "Esperemos que se juegue al fútbol, que no haya patadas y no haya cortes, que salga un buen partido". De ese modo, marcó la cancha en referencia al juego brusco de los millonarios en los últimos superclásicos y a la suspensión por la Copa que lo marcó.

En cuanto al resultado del partido que se jugará el próximo domingo, desde las 18,15, el entrenador de River indicó que la gran novedad será que Milton Casco, flamante refuerzo, será titular. "Casco entra a un equipo que tiene una estructura consolidada. No variamos demasiado. Sabe del puesto y aporta ofensivamente", dijo el DT.

A la vez, Gallardo aseguró que "ganar el domingo significa tener una expectativa más importante en la lucha por el campeonato".

Por su parte, el Vasco lamentó las lesiones de Pablo Pérez y Nicolás Colazo. Y aseguró que “tenemos que ganar porque somos Boca. Estamos siendo protagonistas del torneo y queremos volver a la punta. No dependemos de nosotros porque está San Lorenzo, pero no debemos perder más puntos".