Minuto quince del primer tiempo, el tres cuartos de Buenos Aires Norberto Méndez va a un rack y sale lesionado. La película parecía escrita de antemano por alguien que no quiere mucho a San Juan. El que ingresa para Las Aguilas es Facundo Vega, un sanjuanino que juega en Regatas hace once años cuando dejó nuestra provincia por motivos laborales de su padre. Para que la derrota duela más y como dice el refrán de aquello de la "cuña del mismo palo", Vega fue la figura del triunfo porteño 46-3, que dejó a San Juan obligado a ganarle la próxima semana a Santa Fe para obtener la permanencia en Primera del Campeonato Argentino de rugby.

Del juego en sí se puede decir poco. San Juan trató de no dejar jugar a su rival y esa misión la cumplió a medias en la primera etapa (finalizó 17-3 abajo). Con un buen control de balón de los forwards locales, la guinda estuvo sólo por momentos en manos de los peligrosos medios de Buenos Aires. Aunque ante cada error sanjuanino, esto se pagó con corridas supersónicas de los tres cuartos rivales e inevitablemente con el apoyo de la guinda en el ingoal local. Ese rol de villano lo encarnó mejor que nadie Vega, a la postre del partido goleador con 26 puntos y nada menos que con tres tries marcados.

La defensa de los dirigidos por Mombello y López era el punto a mejorar en este partido teniendo en cuenta la pobre labor en ese aspecto en la caída ante Córdoba. Y en ese sentido se notaron las mejorías, no solo porque los cordobeses le hayan marcado 8 puntos más que Buenos Aires sino porque la coordinación defensiva impidió una caída más abultada.

Pese a esta levantada, ilusionarse con un triunfo sonó a utópico. Y debido a las diferencias entre uno y otro es que en un par de pasajes del encuentro se jugó al límite. Incluso, pasándose de rosca ambos equipos y dejando de lado el rugby e incursionando en el boxeo. Por eso la imagen en el epílogo del encuentro empañó una linda tarde de rugby. Donde se vio una vez más en nuestra provincia a los futuros Pumas y la garra y corazón de San Juan. Ese que cultivó desde pibe Facundo Vega en el San Juan RC y que ahora pasea en Regatas. Y para hacer que la caída viñatera duela un poquito más porque el villano, en este caso, era un producto interno.