Luis Pallaroni llegó hace un año a La Rinconada comprometido a mantener la categoría en Primera División del fútbol local. El entrenador armó un proyecto a largo plazo con jugadores del club y cumplió con lo prometido: mantuvo la categoría, terminó tercero en el Oficial 2012 y consiguió la plaza para disputar el Torneo del Interior. Después, llegó el ascenso y por eso ayer cumplió otra promesa: dar la vuelta olímpica de rodillas. “Lo merecíamos por todo lo que habíamos pasado a lo largo de este torneo tan complicado. Estar tan unidos en lo grupal nos ayudó para no aflojar nunca y conseguir este ascenso”, puntualizó. Pallaroni se mostró conmovido con el recibimiento de la gente: “Ya nos habían demostrado el cariño el viernes cuando nos íbamos y esto es inigualable. Hay que agradecer a la gente de Tinogasta: que te aplaudan 3 mil personas cuando les ganás es algo que emociona”, sostuvo Pallaroni quien pronto deberá ir caminando desde Caucete a la Difunta Correa junto al plantel.
Cumplió la promesa

