El seleccionado argentino, con paciencia, fútbol y contundencia, se convirtió en el único puntero de las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de Brasil 2014 al golear, de local, a Ecuador por 4 a 0, en un partido por la quinta fecha disputado ayer en el estadio Monumental.

Los primeros minutos del partido sirvieron para dejar en claro el planteo de uno y de otro. Argentina, con un 4-3-3, asumió el protagonismo, se adueñó de la pelota, pero careció de profundidad para quebrar a un rival, que sólo se limitó a defenderse. De hecho, a los 15’ apenas inquietó con una volea de Messi. Ecuador, con un clásico 4-5-1, se paró bien atrás, cedió campo y balón y apostó sus chances ofensivas a algún contraataque. Tuvo una chance pero la dilapidó.

Argentina siguió pacientemente en la búsqueda de un espacio. Y lo encontró, a los 20’, tras una pared entre Di María y Messi, que definió Agüero (cumplió 24 años) al palo derecho.

El 1 a 0 abrió el partido. Y el equipo argentino continuó con la mente puesta en el arco rival y Ecuador se vio obligado a salir a buscar la igualdad. Entonces Argentina encontró más espacios. Y a los 29’, una corrida de Messi derivó en el gol de Higuaín (cuarto en Eliminatortias y sexto en el ciclo Sabella), que definió cruzado al palo derecho. Previamente, el ex River y actual delantero de Real Madrid había definido mal (22m.) tras un precioso pase de Di María, luego de una buena jugada colectiva.

Pero si el segundo gol trajo tranquilidad, más lo hizo el 3 a 0, obra de Messi luego de una exquisita pared con Higuaín. El crack rosarino, figura estelar de Barcelona, con un tremendo remate al ángulo superior derecho consiguió su tercer tanto en Eliminatorias.
A Argentina le alcanzó con 11’ para plasmar en la cancha la superioridad que existía respecto de Ecuador. Y el tridente ofensivo le demostró a Sabella que tiene que jugar siempre.
Es que al DT le gusta el 4-4-2, con el que terminó el juego tras el ingreso de José Sosa por Agüero.

El segundo tiempo estuvo casi de más. Argentina reguló y manejó el ritmo y Ecuador, preso de sus propias limitaciones, no logró generar juego para llegar al descuento. Apenas una corrida de Messi sacudió la modorra. En tanto que el gol de Di María, a los 30’, puso el broche final.