Después de un asado que la dirigencia decidió hacerle al plantel en la noche de ayer, los jugadores de Sportivo Desamparados ya se metieron en el partido de mañana domingo ante Brown de Puerto Madryn sabiendo que es el partido más trascendente de la temporada porque de ese resultado dependerán las chances de pelear la salvación del descenso. Así lo encaró el grupo que comanda Luis Recúpero y tras la práctica del viernes a última hora que sirvió para pulir detalles, se reunieron luego en la Villa Don Tomás donde compartieron ese asado, intentando fortalecer la unión de un grupo que necesita salir adelante como sea.
En lo futbolístico, si bien el entrenador dejó ver que está definiendo aún su esquema y los nombres, Recúpero volvió a parar el equipo con línea de tres en el fondo, más la presencia un enlace en el mediocampo. Los nombres que volvió a utilizar el entrenador fueron los mismos que el miércoles y el jueves por lo que una probable formación sería con Mancinelli en el arco; Bidal, Barth, Sánchez en la defensa; Jofré, Zbrun, Benítez y Corvalán en el medio; Prieto de enlace; Sen y Zalazar en el ataque. En tanto, Brown de Puerto Madryn no presentaría variantes respecto de la alineación que viene de empatar como local frente a Cipolletti de Río Negro. Sebastián Pereyra será el arquero; la línea de cuarto defensores conformada por Jonathan Gallardo, Gustavo Caamaño, Silvio Duarte y Agustín Strano; los carrileros serán Robinson Torres por el sector derecho y Pablo Vergara por el izquierdo en tanto que el doble cinco estará formado por Martin Dedyn y Ballestero, siendo los atacantes Juan Manuel Tevez y Diego Gimenez.
Para Desamparados, será el partido del año. Si no le gana a Brown, pocas chances tendrá de pelear luego su permanencia. Es el primer paso de los tres que necesita dar.

