Buenos Aires, 13 de abril.- La promesa de buen fútbol estaba en el encuentro entre Lanús y All Boys. En un día histórico, por la goleada de San Martín por 6 a 1 a Boca y el triunfo de Racing por 4 a 1 a San Lorenzo, el espectáculo en el Néstor Días Pérez, tenía la presión de no defraudar con el entretenimiento del partido.
La situación más clara del primer tiempo se produjo a los 15 minutos, cuando Agustín Marchesín asistió desde su arco a Silvio Romero, quien luego de eludir a Soto no pudo con la resistencia de Nicolás Cambiasso. Fue un susto para los conducidos por “Pepe” Romero, que apostaban a la velocidad de Ángel Vildozo.
Cinco minutos más tarde los conducidos por Guillermo Barros Schelotto lograron abrir el marcador a través de una pelota parada. Si bien la situación debió ser anulada por un offside de Paolo Goltz, Mario Regueiro aprovechó la confusión para marcar el 1 a 0 y afianzar al “Granate” en la cima del Torneo Final.
En el complemento, la participación de Mauro Gianini fue fundamental para que Lanús continúe con el triunfo. A los 9 minutos el árbitro sancionó una supuesta falta de Ángel Vildozo al venezolano Vizcarrondo y anuló injustamente el gol de Sánchez que empardaba el cotejo. El fallo del juez comenzaba a irritar a los de Floresta que para esas alturas no se merecían ir perdiendo.
A los 22 minutos del segundo tiempo se hizo justicia. Con un pelotazo largo, que no presentaba ningún riesgo, Ángel Vildozo aprovecho el error producido entre Marchesín y Vizcarrondo y marcó el 1 a 1. Pese al gol en contra, los conducidos por Guillermo Barros Schelloto seguían siendo los líderes del Torneo Final.
El partido estaba prácticamente finalizado y el goleador del fútbol grande de la Argentina apareció para depositar a Lanús en lo más alto del certamen. Un gran remate de Silvio Romero hizo delirar al Néstor Díaz Pérez y el sueño de la consagración está más vigente que nunca.
