De entrada sorprendió ver tres grandes gazebos inflables de color amarillo y negro. Mucho más llamó la atención observar que se trataba de un lavadero compuesto por ocho máquinas hidrolavadoras. Las mismas pertenecen a la empresa alemana Kârcher que por primera vez montó un lugar para que los 400 vehículos del Dakar, entre los que compiten y participan como auxilios puedan ser lavados en cuestión de pocos minutos.
Kârcher nacida en 1935 está cumpliendo con el primero de los tres años de contrato firmado con la ASO (empresa organizadora del Dakar) y montó en el autódromo El Zonda-Eduardo Copello una estación de lavado de 500 metros cuadrados.

“Cada una de estas hidrolavadoras tiene un costo de 7.000 dólares y está pensada para cuidar el medioambiente”, contó Andrés Cardemil, quien está al frente de un grupo de cuatro operarios de nacionalidad chilena que están apoyando a la subsidiaria de la marca en la Argentina.

Las hidrolavadoras del modelo HD 1050, funcionan con gas oil, por lo que se evita la utilización de energía eléctrica, y eliminan la suciedad mediante un chorro de agua de alta presión que permite el ahorro de un 80 por ciento de agua si se lo compara con el gasto de un lavado tradicional.

La de San Juan fue la segunda estación móvil, la primera se ubicó en Santa Rosa y las próximas se instalarán en los Vivac de Copiapó, Chile; Pisco y Asia, Perú.

“Con 45 litros de agua se lava una movilidad, en total utilizamos 6.000 litros para lavar 400 movilidades. Si usted lo analiza, el ahorro es grande”, amplió Cardemil, a quien acompañan Raúl Loyola, Juan Mansilla y John Moreno.

Otra cosa que despertó curiosidad es observar que los operarios no eran quienes lavaban. “Nosotros les enseñamos y lo hacen los pilotos o sus auxilios. De tal manera que si rompen alguna calco, no tienen nada que reprocharnos”, confió Moreno.

“Estas máquinas a petróleo se usan mucho en la minería porque si algún camión sufre una falla en la montaña es fácil trasladarlas para que se limpie su motor y puedan arreglarlo los mecánicos en la altura”, explicó Loyola. Los cuatro se mostraron entusiasmados de ser parte de esta aventura.