Visceral. Apesadumbrado. Dolido. Según él golpeado, pero lejos de estar hundido. Así se encuentra Mauricio Javier Muñoz. El boxeador sanjuanino que el viernes protagonizó un gran batacazo en contra cuando perdió por puntos, en fallo unánime, ante Sergio González, en la velada realizada en Junín. El Negrito, de 29 años, analizó el match y no dudó en remarcarlo como el ‘peor de mi carrera‘, que ya tiene 35 combates en su haber (29 victorias y 6 caídas). Pero el pugilista fue más allá y reveló que ya tiene un plazo claro para su retiro: la finalización del contrato que firmó con el promotor, Mario Arano, y al cual le restan 7 peleas. Es decir, que teniendo una actividad promedio, a Muñoz le quedan dos años arriba del ring y luego llegará el momento de colgar los guantes, según reveló ya le prometió a su señora y los tres hijos que tienen.

‘Cuando volví de Junín, hablé con mi familia, que son los que siempre han estado a mi lado. Ya les prometí que termino el contrato que firmé con Arano (el viernes, antes del pleito ante González) y se acabó mi vida como boxeador. Ya está. Es una decisión tomada y pensada. Quiero disfrutar de mis hijos, de mi mujer, de mi familia. Son muchos años boxeando: tengo 29 y empecé a los 12, llevo más años peleando que sin hacerlo‘, aseguró Muñoz, quien se tomará un par de días de descanso en su casa de Rivadavia, en compañía de sus seres más cercanos, luego de sufrir una derrota que según él no trastocó los planes de defender el 27 de marzo el título Sudamericano que ostenta ante el Maquinita Martínez, en el Aldo Cantoni.

‘Después de que perdí no hablé con Arano. Sí lo hizo mi entrenador, Jorge Arias, pero no me comentó nada sobre que la derrota cambiara en algo esa defensa. Son cosas distintas‘, subrayó el Negrito.

Muñoz se siente en deuda luego de lo realizado el viernes ante un rival que había caído en seis de sus últimos diez combates. Si bien González fue Campeón Argentino ligero, se encuentra claramente en la curva descendente de su trayectoria. Ante un rival de ese nivel, Mauricio no pudo hacer mucho y entró en el juego de artimañas que favoreció al bonaerense para imponerse. ‘Siento que no me salió nada. Sabía que iba a ser una pelea sucia, con todos los jueguitos que él siempre propone, pero no supe cómo cambiar ese ritmo de la pelea. No tengo dudas que fue la peor de mi carrera. Fue horrible. Me cuesta sacármelo de la cabeza y por eso le pedí a Arias que habláramos de la pelea recién esta semana, y no apenas pasó‘, destacó.

Mauricio sabe que está por quemar sus últimos cartuchos como pugilista y aunque ya se puso fecha de vencimiento, manifestó que eso no condicionará lo que reste de su trayectoria. ‘Soy una persona que entrega todo cuando tiene un objetivo y el mío ahora es defender el cinturón Sudamericano. No me va a influir en nada saber que después de estas siete peleas, me retiro‘, cerró el sanjuanino, quien deberá dar vuelta muy rápido la página y focalizarse en lo que vendrá dentro de poco menos de dos meses. Ése, seguramente, es su mayor desafío.